A través del movimiento Bowen,  una acción básica del terapeuta sobre la piel del cliente se activan los receptores que provocan respuestas en el Sistema Nervioso.

Se utilizan suaves manipulaciones que son muy efectivas para estimular la curación interna del cuerpo, frecuentemente en profundidad. Con la Técnica Bowen el paciente obtiene grandes beneficios y supone poco esfuerzo para el terapeuta.

La Bowtech – Técnica Bowen original – produce normalmente el alivio de muchas lesiones y de otros problemas de salud, aunque sean agudos o crónicos. Se hace de una forma holística, utilizando los mecanismos de curación innatos del cuerpo. El terapeuta transmite señales al sistema nervioso en lugares concretos de unos tejidos concretos (músculos, tendones, ligamentos o nervios), el cuerpo continúa el trabajo, respondiendo a su propio ritmo y según su capacidad. Son contados los casos en las que los Procedimientos estén contraindicados, la Técnica Bowen es adecuada para todas las edades y para cualquier estado de salud.

Fascia (del latín fascia: banda que sujeta, faja, venda)

Tom Bowen se dio cuenta de que el cuerpo mantenía su estructura a través de la interrelación de unas series de bandas de músculos conocidos como fascia. Probablemente, usted habrá visto esas capas duras y translúcidas de tejido blando al preparar carne. ¡Eso es la fascia!

La fascia consiste en duras capas (a veces tubos) de tejidos conectores, que proporcionan protección de variable intensidad y espesor a todas las partes del cuerpo. Todos los músculos están rodeados de fascia, permitiendo flexibilidad y movimiento entre diferentes partes del cuerpo.

Una de las funciones de estas tiras de fascia es mantener una postura erguida. Por ello, la fascia recibe mucha atención en Bowtech, ya que tiene un efecto muy profundo en la postura y, en particular, en la manera en que mantenemos nuestra columna vertebral.

Espalda

Imagínese que su columna vertebral es la barra central de una tienda de campaña, que se mantiene en su posición gracias a una serie de cuerdas (en este caso, las bandas de fascia, que sujetan la espalda). Es fácil imaginar como una tensión inadecuada o la debilidad de cualquiera de estas podrían causar que la barra central se doblara. Un efecto así en la columna provocaría reacciones tales como presión en los nervios que salen de la espina dorsal o tensión en la musculatura de un lado del cuerpo, lo que causaría a su vez la aparición de patrones de compensación en el resto del cuerpo.

Algunas terapias complementarias manipulan la columna para tratar la relación entre huesos particulares (por ejemplo, para liberar un nervio pinzado). Por el contrario, la técnica Bowen se ocupa de las relaciones musculares y de fascias que permiten a la columna mantenerse en esa posición concreta. Al cambiar el modo en que los músculos y la fascia se relacionen entre sí, se provoca un cambio en la estructura, haciendo que la espina dorsal adopte una mejor postura logrando, a mayores, un efecto más duradero.

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